Primero
de todo disculparme por el tiempo que he estado sin escribir nada, he tenido
unos problemillas en casa que no me han dejado tiempo para el blog, pero todo
ha vuelto a la normalidad.
Hace
unos días mirando el espejo pensé en dilatar mi lóbulo, dándole a la cabeza decidí
echarle un ojo a las dudas que pudieran los principiantes tener en torno a estas y ya de paso…
escribir una nueva entrada para los amantes principiantes de este mundillo.
Empezaré por ubicar esta práctica. Creo que
todos sabemos que esta modificación es de todo menos moderna, sin embargo, de
unos años aquí ha ido creciendo , de forma considerable, el número de personas
que se atreven a dilatar una perforación, sobre todo la del lóbulo de la oreja. Siempre ha sido concebida dentro del grupo de modificaciones tildadas de "modificaciones extremas", aunque, hoy en día es una de las menos extremas, sobre todo porque es la más extendida de todas ellas.
Para empezar a expandir debemos estar seguros de que el agujero a dilatar está curado, si no lo hacemos así podemos provocar infecciones, dolor, o que el resultado que consigamos no sea, ni mucho menos, el que en realidad buscábamos... ¿Cuál será entonces el primer paso? OBVIAMENTE: Realizar la perforación y esperar a que esta haya sanado por completo (No tenemos ni que decir que esta deberá ser realizada por un profesional y con todas las medidas de seguridad e higiene que anteriormente hemos nombrado).
Ayudará al proceso de expansión conocer de qué tamaño es la perforación realizada (suelen ser de 1,2 o 1,5 mm). Si decidimos fiarnos de prácticamente todas las fuentes de Internet, decidiremos que la primera expansión nos la realice un profesional; también os digo una cosa: en los "piercing&tattooshop" venden los expansores al público, y en muy pocos de ellos hacen alarde de realizar estas prácticas, así que, fiándonos de esto, de lo que otras webs dicen y de la experiencia de mucha gente a nuestro alrededor, puedo decir que nos la podremos expandir nosotros mismos por medio de expansores y espirales, teniendo sumo cuidado con algunas cosas:
- El material en el que esté realizado el expansor (recomendable el Acero quirúrgico).
- El tamaño del expansor, no debemos pasarnos, por muchas ganas que tengamos de ampliarlo (podríamos empezar con un expansor de 1,5mm en un extremo y 2mm en el otro).
- En el momento de empujar el expansor para conseguir dilatar la perforación es realmente importante tener las manos desinfectadas (bien limpias). La zona siempre tiene que estar limpia para evitar, sobre todo, que el expansor quede pegado a la piel (es una sensación realmente desagradable según lo que me han contado).
- Algo muy importante en estas modificaciones es la paciencia. Se trata de un proceso no sólo delicado, es también largo y lento (al fin y al cabo estamos forzando la fisionomía de nuestro cuerpo). Recordemos la importancia de controlar la respuesta de la zona al dilatador, usando desinfectantes y jabones neutros para lavar y proteger la zona de infecciones; fijándose cuando es el momento de detenerse, etcétera.
- Este proceso debe transcurrir (normalmente) sin sangre, si en algún momento sangra la zona a dilatar será un claro síntoma de que algo no marcha como debiera, en este caso lo más recomendable será consultar a un profesional y esperar a que la herida vuelva a sanar perfectamente (como al principio) para después continuar con el proceso (de forma más cautelosa a poder ser).
- Más de 8mm de dilatación pueden causar problemas de salud en la zona dilatada (sobre todo las orejas).
- Para terminar debemos tener claro algo: Existe una reconstrucción de la zona dilatada (sobre todo el lóbulo) para cuando estas modificaciones no nos agraden, eso sí, nunca volverán a estar como antes de ser dilatados.
Si tienes cuidado con estos 7 puntos puedes lograr obtener el resultado que deseas, ¿lo importante? PACIENCIA Y ATENCIÓN a lo que hacemos en el momento.
Dudas más frecuentes:
1. ¿Cierran las dilataciones?
Esta es una de las preguntas más frecuentes. Existen distintas respuestas, eso sí, fiándonos de los que más saben podemos afirmar que sí, si seguimos los consejos que hemos propuesto anteriormente y no hacemos brutalidades (lo mejor es dilatar 1-2mm al día), las dilataciones suelen cerrar, es cierto que dependerá del diámetro de la misma y de la capacidad de cicatrización de cada persona: un amigo mío las llevaba de 14mm y se le cerraron por completo (el lóbulo quedó algo arrugado, pero nada que se note a simple vista). Existe también una cirujía que consiste en cortar un trozo de lóbulo con bisturí y coserlo después, la oreja queda casi como nueva, pero nunca volverá a su estado original, eso debemos tenerlo claro...
2. ¿Puede hacerse una dilatación en un agujero que se distancia de otro unos 2-3mm?
Si la hacemos sin ser bestias no tendría por qué; sin embargo, mi recomendación es que primero dejes cerrar el otro agujero, y dilates la primera perforación; una vez hayas llegado a la medida deseada vuelves a abrir la segunda. Es más lento, pero no hay ningún riesgo de problemas de esta forma.
3. ¿Es verdad que las dilataciones producen mal olor?
Sí, lo es. Es algo que casi todos los que estamos metidos en este mundillo sabemos, lo que no sabemos es que todas las perforaciones (incluso los pendientes de los bebés) huelen. Lo que huele no es el agujero, ni la piel muerta (sobre todo porque no la hay), sino una cera blanquecina que produce el cuerpo. Si es eso lo que os echa para atrás no tenéis por qué preocuparos, manteniendo una buena higiene, el olor no será grave. De todas formas no es un olor que se perciba directamente, si alguien se acerca a tu dilatación, esta no olerá, hay que tocarla y quedarse con algo de cera en la mano para percibirlo... Nada de lo que preocuparse, si ese era tu único problema ya no hay excusa válida para echarte para atrás.
Como curiosidad en este tema deciros que si os limpiáis el ombligo con un bastoncillo de algodón (de esos para los oídos) y lo oléis después huele igual... es algo natural.
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